/Todo tiene un

/Conoce más sobre

/Mira nuestros

/Nos puedes

En publicaciones anteriores de este blog, hemos abordado de diferentes maneras el tema de la relevancia que tiene el seguimiento de objetivos en el área del marketing y en su planificación estratégica. En uno de los mencionados posts, presentábamos unos consejos básicos para asegurar el cumplimiento de los objetivos definidos en el plan estratégico de marketing; mientras que en otra entrada más reciente, nos concentrábamos en presentar de una manera más concreta, los aspectos a tener en cuenta para hacer un seguimiento efectivo del cumplimiento de dichos objetivos. La constante que se mantiene en estas dos publicaciones es que partíamos de un hecho cierto, el cual otorgaba a los objetivos de manera tácita un papel relevante dentro del proceso de planificación estratégica y su definición se entendía como un paso que no daba lugar a cuestionamiento. En el post de hoy, vamos a ir un paso atrás para reflexionar un poco sobre las razones por las cuales es necesario fijar objetivos para poder contar con un plan de marketing exitoso, resolviendo de esta manera ese punto que anteriormente dábamos por asumido.

El email marketing es un término que se utiliza para definir el envío masivo de correos electrónicos a una base de datos de contactos. El envío de una campaña de email marketing es a la vez un acto de comunicación online y marketing directo. Su objetivo es promover un mensaje a un conjunto de usuarios a través del email. Además,  es la herramienta más eficaz de marketing directo. Pero para sacarle el máximo provecho debe de estar correctamente diseñada previamente:
  • La base de datos de clientes y potenciales clientes debe estar formada por aquellos que deseen recibir información por correo electrónico, de nuestra empresa, y sus productos y servicios. Por ello, no se recomienda comprar o venderlas o abusar de ellas y sobre todo hay que asegurarse de su continua actualización.
  • El contenido del email debe aportar valor añadido a nuestros clientes.
  • Elegir la manera más adecuada de comunicar ese mensaje, de manera de captar su atención en medio de una masa de información digital.
  • Medición del impacto de la campaña, con distintas herramientas de seguimiento: hay que conocer los datos de cuántos contactos abrieron el email, cuántos hicieron link y cuántos no han recibido el email (direcciones erróneas, etc.).
  • Potenciar el envío de emails con otras herramientas como las redes sociales.