Puntos clave a considerar dentro de un departamento de marketing

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MarQuid Consulting, como consultora estratégica de marketing, comunicación y publicidad, ofrecemos entre otros servicios, la externalización del departamento de marketing de las empresas o el soporte necesario para que los recursos humanos que forman parte de los departamentos de marketing o gerencia de nuestros clientes puedan diseñar e implementar una estrategia de marketing coherente, medible y efectiva.

Dentro de la experiencia adquirida a lo largo de varios años dedicados a estas tareas hemos ido perfilando los aspectos que consideramos como primordiales a tener en cuenta a la hora de trabajar dentro de dichos departamentos y queremos compartirlos con nuestros lectores en este artículo.

  1. Crear una línea coherente: el punto de partida para cualquier plan de marketing, comunicación y publicidad, bien sea local, nacional o internacional, es conocer el producto, saber a quién nos dirigimos y por tanto ser coherente con ello. Tenemos que hablar en el mismo idioma que nuestro target y actuar en consecuencia. Una vez definido el tono de conversación, las acciones que desarrollemos tienen que responder siempre a una estrategia global enmarcada dentro de un periodo de tiempo, y no realizarse como acciones puntuales aisladas; siempre han de responder a algo más que a la acción en sí misma. En general, las acciones o estrategias que se planteen han de tener un recorrido en el tiempo, una motivación y un propósito.
  1. Marcar objetivos realistas y medibles: cada una de las acciones que planteemos tiene que estar hecha con un fin y a este fin hay que marcarle unos objetivos medibles y realistas. Ambos adjetivos tienen la misma importancia, es decir, no nos podemos marcas metas inalcanzables y dentro de lo posible (que no siempre lo es) han de ser cuantificables para facilitar su seguimiento.
  1. Presupuestar cada acción y el global: hay que hacer una distribución tanto global como parcial de los presupuestos, pudiendo ser esta modificable y supeditada a los objetivos conseguidos, o bien ser un porcentaje sobre los beneficios o ventas de la propia empresa. Podemos marcar un presupuesto global, y éste distribuirlo dentro las acciones concretas de marketing operativo, pero esta distribución puede estar sujeta al cumplimiento de ciertos objetivos.
  1. Control presupuestario y partida de imprevistos: con el presupuesto asignado hay que hacer una gestión del mismo con exhaustividad, ya que en muchos casos con las implementaciones y puestas en marcha de los planes diseñados se pueden hacer ciertas variaciones, para mejorar resultados, lo que puede hacer que el presupuesto varíe al alza. Tenemos que saber de forma muy certera en qué punto parar. Así mismo, deberíamos dejar una partida de “gastos varios” o imprevistos dentro de nuestro presupuesto para tener capacidad de reacción con cambios o apariciones de nuevas necesidades de última hora, hay que tener en cuenta que la asignación de presupuestos se suele hacer a un año vista, por lo que es habitual que a lo largo de este periodo de tiempo puedan surgir nuevas necesidades.
  1. Calendarización: hay que hacer una distribución de las acciones previstas a lo largo del tiempo de una forma inteligente, de tal forma que consigamos el mayor impacto posible tanto con las acciones previstas como con el presupuesto, y esta calendarización varía de forma notable si se hace de forma local, regional o nacional.
  1. Medir, medir, medir… y si es necesario reconducir: cada acción que hagamos, a la que destinemos parte del presupuesto o parte del tiempo de la persona de marketing ha de ser para un fin determinado, tenemos que definir previamente, durante y al finalizar qué pretendemos conseguir: conseguir bases de datos, dar a probar producto, redimir cupones o descuentos, obtener nuevos seguidores en nuestra página de FB o visitas a nuestra web, que se descarguen una determinada información… o cualquier otro objetivo que nos interese en ese momento. Una vez definido hay que analizar si se ha conseguido, a cuánto nos hemos quedado de ello o bien si hemos superado el objetivo. El resultado conseguido en acciones puntuales va a ser la hoja de ruta para seguir avanzando en las demás acciones del plan.
  1. Mantenerse alerta al entorno en el que se mueve nuestro producto y nuestra competencia: nuestro mercado se mueve por lo que nosotros podamos ofrecer pero también por lo que ofrece la competencia y las nuevas necesidades de nuestros clientes, por tanto, hay que trabajar con la suficiente flexibilidad para podernos adaptar de una forma rápida si hubiera algún cambio importante en el mismo, para no quedarnos atrás y seguir siendo una opción. Esto puede producir cambios dentro de nuestra planificación de marketing, comunicación y publicidad.

Esperamos que estas ideas os ayuden a llevar a cabo con éxito vuestros planes y acciones. Cualquier duda que tengáis al respecto nos podéis contactar en Info@marquid.com, como siempre estaremos encantados de que nos dejéis vuestros comentarios.

No nos vamos sin recordaros que sólo quien sabe a dónde va elige el mejor camino.

María M. Tubío

Directora de diseño e implementación.

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